Salud Masculina *

martes, septiembre 16, 2008

Los urólogos recomiendan revisar el estado de la próstata a partir de los 50 años

Así lo han puesto de manifiesto los expertos asistentes a la Semana Urológica Europea, organizada por la AEU

Madrid (16-9-08).- Los urólogos recomiendan a la población masculina revisar el estado de la próstata a partir de los 50 años de edad y en los casos en los que existen antecedentes familiares de cáncer a partir de los 45. La difusión de este mensaje es uno de los principales objetivos de la Semana Urológica Europea, organizada por la Asociación Española de Urología (AEU), que se está celebrando en Madrid.

El progresivo envejecimiento de la población española va a motivar el aumento de la incidencia del tumor prostático en los próximos años, el cáncer más frecuente en el varón a partir de esta edad. El doctor Carlos Llorente ha asegurado que los hombres con más de 50 años “deben saber que una detección temprana nos va a permitir aplicar un tratamiento eficaz con intención curativa, que puede garantizar la supervivencia en un 80 por ciento de los casos”. Pero la edad no es el único factor de riesgo, la obesidad también puede elevar las posibilidades de sufrir este problema de salud.

El doctor Llorente ha explicado que para el diagnóstico, los urólogos confían en el valor clínico de la determinación del antígeno prostático y el tacto rectal. Actualmente la detección en fases iniciales de la enfermedad se consigue en aproximadamente el 75 por ciento de los pacientes. La mayoría de las veces, el afectado tiene más de 60 años y en menos del 1 por ciento afecta a varones menores de 50 años.

Los expertos señalan que el cáncer de próstata se caracteriza por un desarrollo de evolución lenta, lo que conlleva que un buen número de pacientes puedan convivir con el tumor durante mucho tiempo hasta el punto de morir por otra causa y no por ella, ya que sólo fallecen entre el 10-15 por ciento de los enfermos.

Disfunción eréctil

Por otro lado, en este encuentro también se ha abordado el tema de la disfunción eréctil (DE), ya que dos millones de españoles de entre 40 y 50 años la padecen. Para el doctor Ignacio Moncada, coordinador del Grupo de Andrología de la AEU, “aunque el paciente va adquiriendo poco a poco conciencia de que la disfunción eréctil es una enfermedad, muchos hombres aún siguen asumiendo que es algo normal asociado al envejecimiento”. Y ha añadido que esa idea "hay que desterrarla, ya que no hay edad para dejar de tener una sexualidad normal. A esto se añade que los varones tardan mucho en ir al médico, y sólo el 30 por ciento de ellos acuden alguna vez”.

Este especialista ha recordado que el tabaquismo, el alcohol, la diabetes y la falta de riego de los cuerpos cavernosos están entre las principales causas de la DE.

Incontinencia urinaria

Por otra parte, los expertos asistentes a esta Semana de la Urología han hecho referencia al problema de la incontinencia de orina, con un impacto brutal en la calidad de vida de quien la sufre.

El doctor Luis Prieto, coordinador Nacional del Grupo de Urología Funcional, Femenina y Urodinámica de la AEU, ha señalado la necesidad de que la población sepa que la incontinencia no es un problema inevitable asociado a la edad y para el que existen soluciones y tratamientos eficaces, por lo que es fundamental acudir a la consulta del urólogo. “La incontinencia responde a diferentes causas, algunas de ellas fáciles de detectar y otras más complejas, pero hoy en día existen tratamientos para cada caso. Actualmente la mayoría de los hospitales cuentan con unidades de Urodinámica, que facilitan una atención mucho más integral e individualizada a cada paciente".

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miércoles, septiembre 10, 2008

La ingesta de alimentos a base de soja puede influir en el nivel de espermatozoides

En el caso de hombres obesos, los bajos índices podrían deberse también a una mayor producción de estrógenos

* Fecha de publicación: 3 de septiembre de 2008

Los productos a base de semillas de soja, ricos en proteínas, han sido un alimento básico en la dieta de gran parte del continente asiático durante siglos, tanto en platos principales como en guarniciones.

Sin embargo, recientemente se ha podido saber que, a pesar de tratarse de una alternativa saludable, también puede tener repercusiones negativas, en concreto, para el colectivo masculino, porque se han detectado niveles más bajos de espermatozoides en individuos que consumen un promedio de media ración de soja al día.

En el estudio, realizado por un grupo de científicos Escuela de Salud Pública de Harvard en Boston, se investigó a unos cien hombres que habían acudido a una clínica de fertilidad entre los años 2000 y 2006. Por lo general, la cantidad de espermatozoides en cada individuo suele variar entre 80 y 120 millones por mililitro y, en este caso, los que más soja habían consumido (el equivalente a una ración de tofu o una taza de leche de soja), tenían 41 millones de espermatozoides por mililitro menos que los que no consumían en absoluto este tipo de productos. Esto equivaldría, en algunos casos, a que el volumen de espermatozoides habría quedado reducido a la mitad.

Soja, espermatozoides y obesidad

Asimismo, existe una fuerte correlación entre la ingesta elevada de derivados de la soja, los niveles de espermatozoides y la obesidad. Los científicos consideran que la menor producción de espermatozoides en hombres obesos podría deberse a una mayor producción de estrógenos. Este incremento se produce cuando los niveles de grasa corporal son elevados, pero en este caso se vería potenciada por los derivados de la soja.

Además de la cantidad de soja consumida en los meses anteriores, en forma de alimentos como el tempeh, salchichas, hamburguesas, leche, yogur y helados de soja, en este estudio se tuvieron en cuenta otros productos como los frutos secos horneados o las barritas energéticas. Además, se tuvieron en cuenta variables como edad, el índice de masa corporal así como el consumo de alcohol, cafeína y tabaco.

Los alimentos ingeridos también se catalogaron en función de la cantidad de isoflavonas que contenían ya que en estudios anteriores con animales se había establecido una relación entre el consumo de isoflavonas y la infertilidad.

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lunes, septiembre 08, 2008

Un exceso de calcio en sangre aumenta el riesgo de cáncer de próstata

Es el primer estudio que se hace de estas características encontrándose una relación no sólo con los niveles de calcio, si no también con los niveles de hormona paratiroidea

Madrid (6-8/09/08).- Los hombres con niveles elevados de calcio en sangre corren más riesgo de tener cáncer de próstata, según un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad Wake Forest y de la de Wisconsin (Estados Unidos) publicado en Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention , de la American Association for Cancer Research.

Según señala el profesor adjunto de Biología, Epidemiología y Prevención del Cáncer en la Wake Forest Gary G. Schwartz, "hemos demostrado que los hombres con más alto registro de calcio sérico presentan posteriormente un riesgo casi tres veces mayor de sufrir cáncer de próstata" que el resto. No obstante, según el experto, es posible disminuir este exceso.

Schwartz y Skinner estudiaron a 2.814 hombres que participaron en el National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES-1) y las mediciones de la cantidad de calcio en sangre se determinaron una media de 9,9 años antes del diagnóstico del cáncer de próstata.

Los investigadores se centraron en 85 casos de cáncer de próstata y en 25 muertes por esta enfermedad registradas entre estos 2.814 hombres y dividieron el grupo en base a los niveles de calcio sérico. "Comparando a estos hombres encontramos importantes aumentos del riesgo de sufrir cáncer de próstata", aseveraron.

"Este es el primer estudio que examina el riesgo de sufrir un cáncer de próstata en relación con el calcio sérico. Los resultados apoyan la hipótesis de que un calcio sérico elevado o un fuerte factor asociado a ello, como un elevado nivel de hormona paratiroidea, aumenta el riesgo de sufrir cáncer de próstata", concluyeron los investigadores

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domingo, septiembre 07, 2008

Alimentación durante la andropausia

El progresivo descenso del nivel de andrógenos repercute en todos los procesos orgánicos

Fecha de publicación: 1 de septiembre de 2008

Hace algunos años se comenzó a usar el término andropausia para englobar los cambios fisiológicos que comienzan a afectar al varón hacia los 50 años. Se trata de un síndrome y ello significa que engloba un conjunto de síntomas muy variados. En realidad, debe considerarse como una parte del desarrollo masculino y no como una enfermedad. En la última década ha sido cuando se ha comenzado a otorgar la importancia que merecen a los cambios fisiológicos asociados a la andropausia y se han iniciado estudios profundos sobre el tema.

Cosas de la edad

La andropausia no es tan brusca como la menopausia. Se trata de un proceso lento y gradual que tiene que ver con el progresivo descenso del nivel de andrógenos (hormonas sexuales masculinas), lo cual repercute en todos los procesos orgánicos. La andropausia o andropenia se conoce también como Síndrome de ADAM (androgen deficiency aging male, deficiencia de andrógenos en el envejecimiento de los hombres).

A diferencia de la mujer, en la que la menopausia marca el final del período fértil, en el hombre la fertilidad persiste a pesar de la edad. A partir de los 55-60 años se detectan significativos descensos del nivel de testosterona en la sangre. También disminuyen otras hormonas androgénicas, pero el mejor indicador de la andropausia parece ser la testosterona.

Al final de la adolescencia, los chicos están normalmente con sus niveles más altos de testosterona (entre 800 y 1.200 nanogramos por decilitro (ng/dl) de sangre. Estos niveles se mantienen aproximadamente de diez a 20 años, después de los cuales comienzan a declinar a razón de un 1% por año para el nivel absoluto de testosterona. A la edad de 80-85 años se alcanzan niveles medios de testosterona de aproximadamente un 60% de los registrados a los 25 años. Sin embargo, estos niveles son tan diferentes entre individuos que no pueden ser tomados más que como un promedio estadístico. Por tanto, algunos varones de 80 años de edad pueden presentar cantidades de testosterona que siguen hallándose dentro del intervalo normal para adultos jóvenes.

Si bien algunos autores se refieren a la edad como el factor más importante en los cambios hormonales, hay también evidencias de que las medidas antropométricas (peso, talla, perímetros cutáneos) y el estilo de vida tienen algún rol en estos cambios. El estrés y las enfermedades aceleran la disminución de la función de las células de Leydig, productoras de testosterona. Como en cualquier alteración de la salud, es importante el diagnóstico precoz y que el afectado preste mucha atención a los primeros síntomas.

Dieta en la madurez

La nutrición en la edad adulta se debe enfocar a mantener la salud y a prevenir el desarrollo de enfermedades, mediante el seguimiento de una alimentación variada, sana y equilibrada de acuerdo a la edad, sexo y actividad física particular. Los hábitos alimentarios saludables se han de combinar con unos hábitos de vida propicios que incluyan la práctica regular de ejercicio físico, así como la reducción de tóxicos como el alcohol, el tabaco u otras drogas.

La dieta a partir de esta edad, cuando no existen enfermedades asociadas, se limita a una alimentación equilibrada teniendo en cuenta ciertos matices:

  • A la hora de comer, distinga entre hambre y apetito.
  • Coma despacio, de manera relajada y dedique como mínimo 20 ó 30 minutos a esta parte tan importante del día. En caso de estar preocupado, ansioso o enfadado, es mejor tumbarse en un lugar tranquilo, cerrar los ojos, respirar profundamente y relajarse; después, cuando uno ya está repuesto, dedicarse a comer.
  • Fraccione la alimentación en varias tomas, como mínimo tres comidas principales (desayuno, comida y cena) y respete los horarios de las comidas (no se salte ninguna).
  • Coma sentado en la mesa, de un modo tranquilo y ordenado (sin mezclar platos).
  • Planifique los menús con antelación para poder prepararlos adecuadamente.
  • Mastique bien los alimentos, ya que la digestión de muchos de ellos (cereales, patatas y legumbres) comienza en la boca. De esta manera se aprovecha más su valor nutritivo y se predispone al cuerpo hacia buenas digestiones.
  • Los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos (pan, arroz, pasta, legumbres y patatas) deben constituir la base de la alimentación siempre y cuando se ajusten las cantidades a las necesidades energéticas personales.
  • Reduzca al máximo el consumo de productos excesivamente dulces por su riqueza en azúcares simples y calorías (sobre todo en caso de obesidad, diabetes o alteraciones de lípidos en sangre, como hipertrigliceridemia o hipercolesterolemia).
  • Cuide el origen de la grasa de los alimentos. Conviene reducir la grasa saturada, abundante en carnes, huevos, lácteos enteros, mantequilla, nata o manteca, y más aún las grasas trans de bollería y productos precocinados. Tienen capacidad de aumentar los niveles de colesterol en sangre y de acumularse en las paredes de las arterias dificultando el paso de la sangre por ellas y aumentando el riesgo de desarrollar arteriosclerosis. Como contrapartida, aumente el consumo de pescado y consuma aceite de oliva preferentemente, ambos alimentos son ricos en ácidos grasos insaturados con indiscutibles cualidades dietéticas a la hora de reducir los niveles de triglicéridos y colesterol sanguíneos elevados.
  • No abuse de la sal de mesa o de los alimentos ricos en sodio (embutidos, conservas, entre otros).
  • Beba suficiente cantidad de agua (1,5 litros al día) para mantener el cuerpo bien hidratado y favorecer la función de los riñones.

Síntomas

A diferencia de los sofocos que padece la mujer, el hombre sufre escalofríos. Otros síntomas fáciles de identificar son:

  • Flacidez del pene y remisión testicular. Esto conlleva una disminución en la producción de esperma y testosterona y es causa de que disminuya el deseo sexual.
  • Disfunción de la próstata. La próstata comienza a amasar tejido conjuntivo capaz de complicar la micción y la eyaculación (retrasada y menos potente).
  • Descalcificación ósea. La masa ósea disminuye, lo que conlleva a una reducción de la estatura en unos 5,5 centímetros y puede aparecer la osteoporosis, también en los hombres.
  • Tendencia a engordar. Se produce un incremento de la grasa localizada principalmente en la zona abdominal, y una pérdida de masa muscular de alrededor de diez kilos (dependiendo de la talla de cada individuo).
  • Alteraciones psíquicas. Cambios en la conducta y en la actitud, leves y progresivos o drásticos e intempestivos, dependiendo de la estructura y la estabilidad psicológica de la persona.



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sábado, septiembre 06, 2008

El factor masculino: No siempre la infertilidad es por ella

Después de varios meses de intentar tener su primer bebé la situación se ponía algo incómoda para él y su pareja. Ninguno sabía lo que pasaba: habían dejado a un lado los métodos anticonceptivos que usaban, tenían en cuenta los ciclos fértiles y hasta aumentaron la frecuencia de sus encuentros sexuales pero mes tras mes afrontaban con desilusión los nulos resultados de sus esfuerzos.

“Pasaba el tiempo y todo era más estresante para nosotros. Algunos amigos nos decían que era normal que nos demoráramos pues mi esposa usó anticonceptivos durante bastante tiempo, pero insistían en que tarde o temprano nuestro embarazo llegaría. Eso nos tranquilizaba un poco pero la duda y el temor de que existiera un problema grave en cualquiera de los dos siempre permanecía allí”, manifestó Alejandro.

Al pasar casi un año y medio, ambos tomaron la decisión de buscar ayuda profesional. “Fuimos para saber qué pasaba pero después de todo ese tiempo estaba bastante seguro de que nos dirían que el problema era de mi esposa”, expresó.

¿Un diagnóstico raro?

Tuvieron que realizarse algunos exámenes y tal vez esperar un poco más de tiempo hasta que por fin llegó la respuesta, una que para Alejandro no era nada obvia: el trastorno de fertilidad era por los que los especialistas denominan factor masculino, es decir que no podían concebir su primer hijo debido a un problema en él.

Aunque Alejandro y tal vez muchas personas consideren que sea extraño, para los expertos no lo es. Según ellos, en estos casos existe un 50% de probabilidades de que el trastorno tenga su origen en el hombre, y otro 50% en la mujer, además, consideran que en ninguno de los dos casos deja de ser una situación vergonzosa y que trae consigo problemas de autoestima.

Y es que ¿cómo se puede afrontar una situación de estas cuando el mayor deseo es tener un hijo?

En el caso de este joven no fue nada fácil. Es más, confesó que “conocer mi problema de fertilidad fue como si me dijeran que era menos hombre, además, saber que no podíamos tener hijos por mi culpa se convirtió en una carga demasiado pesada que casi me cuesta el matrimonio. Fui machista y a pesar de que me demoré en entender que esto le puede ocurrir a cualquiera, ahora puedo decir que vivo tranquilo”, concluyó.

Algunos exámenes paso a paso...

Análisis de semen: Contribuye a verificar la calidad y cantidad de esperma.

Examen de sangre: Facilita la detección de enfermedades o infecciones, además sirve para verificar los niveles hormonales.

Análisis de fluidos: El estudio de los fluidos que salen del pene ayuda a detectar la presencia de alguna infección.

Ultrasonidos: Examinan las partes internas del aparato reproductor masculino, en especial donde se encuentra el esperma.

Causas

• Traumas en los testículos

• Infecciones genitales

• Enfermedades de transmisión sexual

• Tabaco

• Consumo excesivo de alcohol

• Exposición de los genitales a altas temperaturas

• Testículos no descendidos

• Mal cuidado de las paperas

• Pubertad precoz o tardía

• Exposición a sustancias tóxicas

• Continua exposición a rayos X o radioactividad

• Bajo recuento de espermatozoides o anormalidades de estas células sexuales

• Defecto genético

• Problema hormonal

• Obesidad

• Causa indeterminada o imposible de identificar

Los tratamientos

Hormonales: Se suministran medicamentos que estimulen la creación de espermatozoides. La terapia puede incluir gonadotropina, antibióticos u otro medicamento.

Cirugía: Son intervenciones reconstructivas o de corrección en el aparato reproductor. Uno de los procedimientos que puede mejorar la calidad de los espermatozoides es el varicocele.


Preguntas y respuestas

Acuda al experto

Eduardo Castro, médico ginecólogo especialista en medicina reproductiva, resolvió ciertas inquietudes sobre el factor masculino.

¿Infertilidad y esterilidad son lo mismo?

Considero que son dos cosas totalmente distintas pero que muchos tienden a confundir. Hablamos de un hombre estéril cuando éste no tiene espermatozoides, es decir, cuando no hay posibilidades de concebir pues no existe cura alguna.

Por otro lado se encuentra la infertilidad que es cuando existen dificultades pero por medio de tratamientos es posible superar el problema.

¿Cómo es posible detectar un problema de infertilidad?

Los problemas de infertilidad pueden surgir en cualquier momento ya sea en aquellas parejas que ya hayan tenido hijos como en aquellas que no. Generalmente la infertilidad se detecta cuando después de un año de abandonar los métodos de control prenatal las parejas no quedan en embarazo. Esa es la señal para buscar ayuda profesional.

¿Es posible evitar esta dificultad para concebir?

Los trastorno de fertilidad tienen diversas causas y mientras algunas de ellas pueden ser genéticas e inevitables, existen otras como el ambiente, el cigarrillo, el alcohol o la misma obesidad, que al tener un adecuado manejo definitivamente pueden disminuir las posibilidades de tener estos problemas en un futuro.

¿Ser infértil es sinónimo de menor masculinidad?

Cuando un hombre o una mujer es diagnosticada con un problema de fertilidad generalmente se afecta el autoestima y se puede sentir mal por su condición.

En el caso del factor masculino, algunos pueden pensar que la infertilidad está relacionada con problemas con sus relaciones sexuales o que afecta sus características de hombre macho, sin embargo, nada de eso es cierto pues el trastorno no repercute en la sexualidad. Por situaciones como estas es recomendable que las parejas tengan la atención de un especialista que aclare sus dudas y los ayude a superar el problema.

¿Al ser tratado qué posibilidades hay de superar el problema?

Más de la mitad de los casos de infertilidad pueden corregirse ya sea con tratamientos quirúrgicos, hormonales o cualquier otro procedimiento. Si la persona acude al especialista, él identificará la causa del problema para después determinar el tratamiento más adecuado según sea el caso. Es importante que se bajo los consejos médicos para que los resultados sean satisfactorios.

Cuando una pareja presenta dificultades para tener hijos, el pensamiento más común es creer que el problema es de la mujer, sin embargo los trastornos de fertilidad pueden tener sus causas tanto en ella como en él.

La voz del experto

Wilmer Rivero

Urólogo, andrólogo especialista en fertilidad.

“La incidencia de trastornos de infertilidad siempre se enfoca a la mujer pero la parte masculina también es importante. Lo primero que se debe tener en cuenta antes de acceder a un tratamiento es la historia clínica, si la pareja tiene más de un año en el que no ha podido quedar embarazada y la frecuencia sexual entre otros aspectos.

En segunda instancia se debe realizar un buen examen clínico para determinar alteraciones genitales, de origen endocrinológico o genéticas. Por otra parte, uno de los métodos en los que nos apoyamos siempre es el espermograma.

En este tema existen causas corregibles y otras que no. Entre las corregibles encontramos el varicocele, el manejo dietético, el contacto con agentes tóxicos e incluso la vasectomía.

La pareja que tenga trastorno de fertilidad que desee tratarla no debe tener más de 35 años, sin embargo, cuando se presentan estos casos, a ellos tenemos que acelerarle los procesos correctivos para garantizar resultados pues no se les puede dar espera. Cuando las correcciones se demoran, se traslada el proceso a la reproducción asistida.

Todas las causas no tienen solución de un 100%, entonces a las personas antes se les explican las posibilidades para que ellos decidan la manera en que se debe proceder. Eso nos inclina a hacer o no unas cosas o a saltarnos procesos”.


¿Más o menos masculinos?

Wilmer Rivero, urólogo, andrólogo y especialista en fertilidad manifestó que si bien existen algunos hombres temen sobre su masculinidad al momento de ser diagnosticados con trastorno de fertilidad, “estos no tienen relación pues no se es más hombre por tener más hijos, la fertilidad depende de factores orgánicos y de pareja”.

Asimismo, expresó que “existen hombre muy masculinos con estudios de semen muy buenos, es decir de donante, pero pueden ser infértiles y por otro lado, hay otros estudios de semen regulares pero son pacientes muy fértiles. Así que eso no es factor de masculinidad ni de fertilidad”.

Sin embargo, según Rivero existen casos especiales en los que “algunos pacientes con trastornos genéticos pueden tener mezcla de infertilidad y de alteraciones en la producción de testosterona por un daño testicular, esto sí podría disminuir la potencia sexual. Pero son casos raros”.

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Enviado por Dr. José Manuel Ferrer Guerra


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