Salud Masculina *

martes, marzo 17, 2009

La 'espera vigilante' es segura para los casos de cáncer de próstata de bajo riesgo

Un estudio sugiere que la monitorización estrecha ofrece a algunos hombres mejor calidad de vida

(FUENTE: University of Chicago Medical Center, news release, March 16, 2009)

LUNES, 16 de marzo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Una nueva investigación halla que rechazar el tratamiento inmediato puede ser seguro para los hombres que tienen cáncer de próstata de bajo riesgo si son monitorizados de cerca.

El estudio multicentro de pacientes estadounidenses y canadienses se realizó entre 1991 y 2007.

"Cuándo tratar o si los hombres que tienen cáncer de próstata de bajo riesgo deben ser tratados es una pregunta desafiante que enfrentan pacientes y urólogos", dijo el autor del estudio, el Dr. Scott Eggener, profesor asistente de cirugía del Centro Médico de la Universidad de Chicago, en un comunicado de prensa de la universidad. "Algunos hombres podrían apresurarse para iniciar tratamientos que no les beneficiarán necesariamente ni prevendrán problemas o prolongarán la vida. Una observación estrecha en ciertos pacientes podría ofrecer y mantener la calidad de vida sin incrementar las probabilidades de propagación del cáncer".

Entre el 20 y el 50 por ciento de los hombres estadounidenses diagnosticados con cáncer de próstata morirán con el tiempo por otros tipos de causas distintas al cáncer de próstata, apuntó. Esto indica que un gran número de pacientes no se beneficiarán del tratamiento del cáncer de próstata.

Los 262 hombres del estudio que optaron por la "espera vigilante" en lugar del tratamiento inmediato cumplían con los siguientes criterios: tenían menos de 75 años; su antígeno prostático específico (APS) estaba por debajo de 10 ng/ml; estaban en la etapa clínica T1-T2a; la puntuación de Gleason era de 6 o menos; y presentaban tres o menos núcleos positivos en la biopsia de diagnóstico. Los pacientes se sometieron a una biopsia de reestadificación y no recibieron tratamiento durante seis meses de seguimiento tras la repetición de la biopsia. Luego se sometieron a exámenes físicos y a pruebas de APS cada seis meses y se hacían las biopsias recomendadas cada uno o dos años.

De los hombres del estudio, 43 decidieron con el tiempo iniciar el tratamiento o tenían evidencia de la progresión del cáncer que llevaron al médico a recomendar el inicio del mismo. Tras la radioterapia o cirugía, todos menos uno de esos 43 pacientes se curaron del cáncer de próstata. Los 219 pacientes restantes siguieron con la espera vigilante sin evidencia de la progresión del cáncer.

"La vigilancia activa con retraso del tratamiento, si es necesaria, para ciertos pacientes parece algo seguro y está asociado con un bajo riesgo de metástasis", concluyeron los investigadores.

El estudio aparece en la edición del 16 marzo de Urology.

"La vigilancia activa no es una desatención total de los pacientes de cáncer de próstata. Más bien, identifica a los hombres que tienen pocas probabilidades de ser afectados por su cáncer y fomenta la monitorización frecuente, e incluso conlleva el inicio de la terapia en una etapa posterior si es necesario. Las tasas de cura parecen ser idénticas cuando los hombres optan por el tratamiento inmediato o la postergación del tratamiento cuando reciben nueva información sobre su dolencia", dijo Eggener.

http://healthfinder.gov

Bookmark and Share

 

 

viernes, marzo 13, 2009

Los complementos de ácido fólico incrementan el riesgo de cáncer de próstata

Sin embargo, un estudio de diez años también mostró que tener suficiente folato en la dieta podría ofrecer protección

Por Ed Edelson
Reportero de Healthday

(FUENTES: Jane Figueiredo, Ph.D., assistant professor, preventive medicine, University of Southern California, Los Angeles; Victoria Stevens, Ph.D., strategic director, laboratory services, American Cancer Society, Atlanta; Alan Kristal, Dr.PH, professor, epidemiology, and associate director, cancer prevention program, Fred Hutchinson Cancer Research Center, Seattle; March 10, 2009, Journal of the National Cancer Institute, online)

MARTES, 10 de marzo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio de diez años ha hallado que los hombres que tomaron complementos de ácido fólico se enfrentaron a más del doble del riesgo de cáncer de próstata que los que no tomaron los complementos.

Sin embargo, la incidencia de cáncer de próstata en el estudio fue ligeramente menor entre los hombres que simplemente obtuvieron cantidades adecuadas de folato en la dieta, según el informe de la edición en línea del 10 de marzo de la Journal of the National Cancer Institute.

"Lo que creemos es que quizá demasiado folato no es necesariamente beneficioso, aunque los niveles adecuados podrían serlo", señaló Jan Figueiredo, autor líder del estudio y profesor asistente de medicina preventiva de la Universidad del sur de California.

El ácido fólico es una versión sintética del folato, un nutriente básico presente en verduras de hojas verdes. En el estudio, que le dio seguimiento a 643 hombres durante poco más de una década, el riesgo estimado de cáncer de próstata fue de 9.7 por ciento para los hombres que tomaron los complementos diarios de 1 mg y de 3.3 por ciento para los que tomaron un placebo.

"El folato cumple una función básica en el desarrollo y la división celular y las células de cáncer con frecuencia incrementan la potencia de sus receptores de folato", anotó Figuereido. "El ácido fólico, la versión sintética, tiene más biodisponibilidad, lo que significa que la dosis efectiva en la célula es superior a la obtenida de fuentes naturales".

Las fuentes de ácido fólico de la dieta en los EE: UU. ahora incluyen cereales y otros granos. La Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos ha exigido enriquecer esos alimentos con ácido fólico desde 1996, en parte para reducir la incidencia de defectos de nacimiento que afectan el desarrollo del sistema nervioso central.

"Desde que estamos fortificando, la cantidad de folato que consumimos de estos alimentos fortificados probablemente sea más que suficiente", señaló Figuereido.

Los resultados sobre los que se informa recientemente son parecidos a los de un estudio realizado hace varios años por Victoria Stevens, directora estratégica de servicios de laboratorio de la American Cancer Society y especialista en la investigación sobre el metabolismo del folato.

Ese estudio sobre la ingesta de folato y cáncer de próstata "halló que realmente no tenía muchos efectos", aseguró Stevens. "Nuestro estudio en realidad sugirió que el folato podría proteger a los hombres que tienen cáncer de próstata avanzado, un grupo que no se incluyó en el estudio.

En general, "el panorama es bastante complicado", comentó Stevens. "La evidencia epidemiológica anterior sugiere que no tener suficiente folato puede ser malo, pero tener exceso de esto podría no ser bueno. Hay que tener suficiente nutrición con folato. Pero no mejora tener más y podría empeorar".

El estudio es el más reciente en aguar las esperanzas de que los complementos puedan reducir el riesgo de cáncer. Dos estudios informaron al final del año pasado que los complementos que contienen selenio, vitamina E y vitamina C no afectan la incidencia de cáncer de próstata.

En uno de esos estudios participaron más de 35,000 hombres a partir de los cincuenta años a los que se dio seguimiento durante más de cinco años, mientras que en el otro participaron unos quince mil médicos de sexo masculino a partir de los cincuenta a los que se dio seguimiento durante un promedio de ocho años.

"Es seguro concluir que la prevención del cáncer no va a ser tan simple como recomendar complementos de micronutrientes en dosis elevadas para adultos de mediana edad y mayores", decía un editorial que acompaña el informe más reciente.

Hacen falta estudios detallados para comprender la manera como afectan la dieta y los complementos los mecanismos biológicos del cáncer en los seres humanos, así como estudios epidemiológicos a gran escala que busquen maneras en las que la dieta pueda reducir el riesgo, según el editorial de Alan Kristal del centro de investigación oncológica Fred Hutchinson de Seattle y el Dr. Scott Lipman el Centro oncológico M. D. Anderson de Houston.

"No existe evidencia de que los complementos de ningún tipo reduzcan el riesgo de cáncer. Además, hay evidencia creciente de que podría aumentar el riesgo de algunos tipos de cáncer en algunas personas"; señaló Kristal, profesora de epidemiología y directora asociada del programa de prevención del cáncer del Fred Hutchinson. "La única excepción es el calcio para la recurrencia de los pólipos colorrectales, pues existe evidencia contundente de que puede reducir el riesgo".

http://healthfinder.gov/

Bookmark and Share

 

 

domingo, marzo 01, 2009

El riesgo de accidente cerebrovascular de los hombres aumenta sustancialmente hacia los 45

Estudio halla que los factores contribuyentes con frecuencia son los que se observan en pacientes mayores

Por Amanda Gardner
Reportero de Healthday

(FUENTES: Jukka Putaala, M.D., stroke neurologist, Helsinki University Central Hospital, Finland; John Erwin III, M.D., associate professor of internal medicine, Texas A&M Health Science Center College of Medicine, and senior staff cardiologist, Scott & White Hospital, Temple; Roger Bonomo, M.D., director, stroke care, Lenox Hill Hospital, New York City; Michael Palm, M.D., assistant professor of neuroscience and experimental therapeutics and internal medicine, Texas A&M Health Science Center College of Medicine, and director, Parkinson's Program and Headache Program, Texas Brain and Spine Institute, Bryan, Texas; Feb. 26, 2009, Stroke)

JUEVES, 26 de febrero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular aparentemente aumentan sustancialmente cuando los hombres se acercan a los 45.

Además, un estudio halló que los riesgos relacionados con el accidente cerebrovascular incluso a una edad tan temprana son sorprendentemente similares a los factores de riesgo observados en pacientes de mayor edad.

Los llamados "accidentes cerebrovasculares silenciosos", que no tienen síntomas obvios pero pueden causar daño residual, también son comunes en este grupo de hombres más jóvenes, según informaron los investigadores en la edición del 26 de febrero de la revista Stroke.

"Los factores de riesgo son la mayoría de aquellos en los que comenzamos a pensar sobre las personas de mayor edad, sobre todo el colesterol, aunque también el tabaquismo, la hipertensión y la diabetes. Esto es algo que necesitamos comenzar a contemplar a una edad temprana", señaló el Dr. Michael Palm, profesor asistente de neurociencia y terapéutica experimental y medicina interna del Colegio de medicina del Centro de ciencias de la salud Texas A&M.

"Si esperamos hasta los cincuenta, muchos de estos factores de riesgos estarán bastante bien establecidos y estarán causando problemas", dijo.

Debido a que muchos de estos factores de riesgo se pueden modificar, "existe la necesidad de desarrollar estrategias de prevención primaria agresivas", agregó el Dr. Jukka Putaala, autor líder del nuevo estudio. "El grupo objetivo óptimo para intervenciones de prevención primarias (sobre todo entre los hombres), podría ser de entre 35 y 44 años".

El fenómeno de los accidentes silenciosos en los hombres más jóvenes también debe ser explorado, señaló Putaala, porque ese tipo de accidentes "subclínicos" se relaciona con un mayor riesgo de accidentes posteriores, así como declive cognitivo entre las personas de mayor edad.

Putaala y sus colegas del Hospital de la Universidad Central de Helsinki (Finlandia) evaluaron a más de mil pacientes entre los quince y los 49 que habían sido admitidos al hospital entre 1997 y 2007 con un accidente isquémico, que es causado por la obstrucción de un vaso sanguíneo.

Como se esperaba, la aparición del accidente cerebrovascular aumentó dramáticamente con la edad. Entre los menores de treinta, las mujeres tenían más probabilidades de sufrir un accidente de este tipo, mientras que alrededor de los 44, fueron los hombres.

Los investigadores hallaron que el sesenta por ciento de los pacientes de accidente cerebrovascular tenía hipocolesterolemia, el 44 por ciento fumaba y el 39 por ciento tenía hipertensión.

"Comúnmente se consideraba que la gente que sufría accidentes cerebrovasculares cuando era joven tenía un conjunto de causas distinto que el de las personas que eran mayores", señaló el Dr. Roger Bonomo, director de atención del cuidado accidente cerebrovascular del Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York. "Esto identifica una tendencia hacia [factores de riesgo] de hacerse más como personas de mayor edad para los hombres después de los cuarenta".

Sin embargo, advirtió Bonomo, el nuevo estudio se realizó con una población específica de Finlandia y los hallazgos podrían no aplicar tan de cerca a otros grupos de personas.

Otro estudio en la misma edición de la revista halló que sentirse adormilado durante el día parece incrementar el riesgo de morir de enfermedad cardiovascular entre las personas sanas de mayor edad.

Entre el diez y el treinta por ciento de los adultos mayores informan sobre somnolencia nocturna, según investigadores franceses que realizaron el estudio.

Entre un grupo de más de 9,000 personas a partir de los 65, la somnolencia diurna excesiva (SDE) se relacionó con un aumento de 33 por ciento en el riesgo de muerte. Tanto los roncadores ruidosos como los no roncadores que tenían SDE estaban en mayor riesgo de muerte. No hubo relación entre la somnolencia diurna excesiva y morir de cáncer.

"Esto es importante porque me parece que el médico general no siempre tiene en cuenta la SDE", señaló el Dr. John P. Erwin III, profesor asistente de medicina interna del Colegio de medicina del Centro de ciencias de la salud Texas A&M y cardiólogo del Hospital Scott & White.

"Nos enseñan en la facultad que la necesidad de sueño se reduce con la edad. Lo que la ciencia ha hallado en los últimos años nos aleja de eso y vemos bastantes pacientes que se quejan de eso en consulta. Esto probablemente subraya la necesidad de ser más agresivo en remitir a los pacientes a las clínicas de sueño", dijo.

La posibilidad de que la somnolencia sea una indicación de depresión también debe ser explorada, señaló Erwin, porque la depresión se relaciona con un mayor riesgo de enfermedad cardiaca.

http://healthfinder.gov

Bookmark and Share

 

 


 
[1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]